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martes, 25 de agosto de 2009

Grandiose Display of Talent

(Gracias a Perliux y a Daneru por su inspiración sobre el tema!)

“Somos un producto de nuestro entorno”. Quién no ha escuchado esa frase antes? Vemos que los grupos de personas que viven relativamente cerca comparten más rasgos sociales (aunque actualmente en lo que respecta a la comunicación la distancia es virtualmente irrelevante). Ahora, es esto verdad?

Utilizaré la música como ejemplo. Toda mi familia ha escuchado música tropical, todo el tiempo. Crecí escuchando a mi padre poner merengue, bachata y merengue típico y de vez en cuando algo de tecno. No conocía nada mejor y en ese tiempo la música no significaba nada más que una risa de vez en cuando por el innuendo en algunas canciones (Ma’maiz, mama!).

Un día cuando tenía 13 ó 14 mi padre, ávido fan de las baratijas le compró una pila de CDs a un canadiense que se mudaba. El tipo es o era bastante ecléctico, tenía desde Heavy D hasta Herbie Hancock, pasando por Billy Joel y Jamiroquai. Pero había un CD en particular que me llamó la atención:

Me pareció graciosa la portada y lo puse. Desde ese momento, cada vez que llegaba de la escuela y mis padres salían, ponía el CD y empezaba a saltar, saltar y saltar eufóricamente (luego aprendí que eso se llama moshing); En ese momento en el tiempo la música se convirtió en algo importante para mí.

Cuando eso no tenía internet y empecé a buscar música similar (encontré un CD de Sepultura en una caseta de bachata!) y durante un tiempo también escuchaba reggaetón. Cuando compré mi tercer cassette y me di cuenta que era la misma vaina que me estaban vendiendo, el mismo beat y los mismos temas, me sentí un poco como idiota y dejé de comprarlos.

En fin, para cuando tenía 15 compartía muy poca cosa con mis contemporáneos. No era popular en el colegio pero tenía (y aún tengo) muy buenos amigos así que la verdad no me importaba. Fui conociendo grupos y géneros, Blues y Avant Garde,Our Lady Peace y Iron Maiden, Danzig, Nick Cave, Tom Waits, Chopin y oh, oh Niccolo Paganini (el primer rockstar de la historia!). Qué tiene en común esta gente, muchos de géneros tan distintos? Qué tiene Freddie Mercury que no tiene Daddy Yankee? Según mi opinión es una muestra grandiosa de talento; El primero me hace sentir que él y Queen tienen algo único que compartir conmigo, el último que (si estuviera dispuesto a rebajarme) puedo hacerlo igual que él con una resaca y tres cuchillos clavados en el diafragma.

Como mencioné en mi post anterior, cuando un grupo hace una canción con la métrica de la espiral de Fibonacci sabes que hay algo más que clases de canto y una canción creada por un escritor fantasma. Retar los límites.

Entonces, volviendo a la raíz del tema, cómo es que personas que crecieron con las mismas influencias, conociendo la misma gente, en el mismo colegio, de familias similares pueden ser tan diferentes? Puede un CD de Nirvana hacer una diferencia tan grande? Sería yo igual si no hubiese encontrado ese CD? Y por qué no elegí el de Heavy D o el de Salt N Peppa?

Nah. Creo que la personalidad es quizá 10% entorno, 10% genética y 80% aleatoria. El ser humano es demasiado y complicado y complejo y no podemos ser fácilmente catalogados hay gente que nace en México que parece del mediterráneo y viceversa. No puedo ni imaginarme el trabajo que deben pasar los de el Discovery Channel Alien para hacer documentales de nosotros! Sí, hay muchos de nosotros que ejecutamos nuestros estereotipos al pie de la letra, pero muchos otros no, por el clásico y primitivo deseo de ser aceptado.

Y tú, te pones los pantalones verdes que te gustan o te da pena porque te van a burlar?

domingo, 20 de enero de 2008

Yo sé!

Aqui les va un pensamiento interesante: Una persona que saca 100 en clases y/o se gradúa con honores y no sabe hacer nada fuera de lo que dan en clase... Puede ser considerada inteligente?

Me explico: He conocido personas que les va bastante bien en el colegio o la universidad, pero si sostienes una conversación con ellos y preguntas sobre las cosas que les gusta hacer... No hacen prácticamente nada interesante!

-Y qué te gusta hacer?
-Pues ir a la uni, salir con mis amigos...
-Ah... Y no tienes algún hobbie o algo?
-Noo... Ah, bueno, me gusta ir a la discoteca y a la playa!
-Oukay... Ehm... Pero mira qué tarde es, me tengo que ir!


Otro caso que se me ocurre es el clásico que dice que le gusta leer. Los gustos de estos personajes son tan predecibles que hice este diagramita para catalogarlos:


El asunto es preguntarles cuáles son sus tres autores favoritos y entonces correr las respuestas por el diagrama. Si contiene o no uno de los autores en los puntos de desición tomas el camino apropiado. Las categorías significan lo siguiente:

A:Hey, no está mal! Puede ser que tenga material. Si mencionó algún clásico con particular efusividad gana puntos. Es bastante probable que le guste leer, y que tenga un punto de vista personal.

B:Cool, no prob! A cualquiera un libro en particular le pudo haber gustado, especialmente los de Márquez, que tienen bastante mérito. Todavía puede ser un buen lector.

C:Hmmm... Lo más probable es que La Fuerza no esté con esa persona. No tomes muy en serio lo que te diga sobre libros, segurito que cree que El Código Da Vinci es el libro más increíble y profundo de toda la historia de la humanidad!

D:Ni pierdas tu tiempo! Éste no lee nada de nada. Mejor cambia el tema.

A ver, porqué elegí este criterio? Los fans de Gabe estarán halándose las greñas o dándose en el pecho clamando venganza, pero es simple, realmente. Primero que todo, los tres forman parte de las lecturas que se dan en el colegio. Obviamente tuvieron que leerlos a la fuerza, así que no cuentan como lectura por gusto. Segundo, los libros de superación personal son bolsa. Hey, estás triste... Si eres positivo y haces algo más que gritar como una niñita que se hizo pipí en su camita Barbie vas a estar mejor!



Wow... No sé cómo no vi eso antes! Ese Coelho es un genio! Gimme an effing break!

En definitiva, esos autores son (casi siempre) una reacción forzada por las clases, así que por eso no valen como una opción de lectura.

Y así vuelvo a mi punto original: Esta gente pueden calificarse como seres humanos excepcionales? Se me ocurre una palabra: Especialización.

Especializarse es hacer algo tantas veces que te vuelves adepto en ello. No tienes que ser particularmente inteligente; a veces haces una cosa muchas veces y no hay un razonamiento particularmente intenso detrás, sólo una acción para la que has sido entrenado... Porqué me suena familiar el concepto?


Hmmmm....


Ah, por eso! Si te fijas, nuestro sistema educativo es muy parecido a un circuito de obstáculos programado para que pases por ellos. Hay muchas cosas fuera de ese circuito que realmente resaltan lo increíble que somos como seres pensantes y que por lo general uso para saber qué tan interesante es alguien.


Cada persona excepcional tiene una pasión fuera de todo el sistema tradicional. Sea la música, deportes, construir cosas... Hay algo que los mueve aparte de caminar con el rebaño. La persona más inteligente que conozco toca bajo, guitarra, batería, hace aviones a control remoto, tiene un oído y una creatividad musical excelentes, programa über bien... Y se graduó de la universidad de pura chepa. Explíquenme.

Como impliqué en el Nerd Porrista, hay algunas personas que son increíblemente hábiles para aprovecharse de el sistema, y esa es la habilidad que tienen, o quizá su propósito no es aprender algo, sino "pasar con buena nota". Entonces, vale realmente la nota? Para mí la educación más importante se obtiene fuera de las aulas, muchas veces en la práctica, otras en la educación que es buscada más por pasión que obligación.

Dejemos de brincar aros y hagamos algo significativo con nuestras vidas.

lunes, 26 de noviembre de 2007

Qué Hora Es?

Creo que no soy el único al que lo mata saber lo que trae mañana algunas veces. En más de una ocasión me comen las plantas de los pies de ansiedad de correr hacia la próxima hora, hacia el próximo día, pero también hay veces en las que no te importa si el tiempo pasa despacio o rápido, porque sencillamente te sientes tan bien que el tiempo pierde relevancia y es tan sólo una forma de organizar el tiempo que malgastas ganando para comer y comprar mil banalidades y el tiempo que pasas haciendo las cosas que realmente te hacen sentir que estás vivo.
Pero he podido observar una ley que quizá se asemeje a la de Einstein, pero no creo que la él sea tan simple y lerdamente concebida:

La percepción del pasar de tiempo es inversamente proporcional a la velocidad con que quieres que pase.

Talvez eso no sea la gran cosa, y un trillón de gente lo ha dicho antes que yo, pero no por eso es menos tedioso o menos cierto, y en verdad es algo que hace mi sangre acercarse más a su punto de ebullición y a mis dientes perder un poco de esmalte en los bordes; aunque estoy lejos del bruxismo, es a veces una reacción inevitable.

El tiempo y yo siempre hemos estado en malos términos. Se deleita en arrebatarme lo que quiero y en prolongar mis momentos menos brillantes. Creo que hay una frase que se ha atribuído equívocamente a Dios; El Tiempo es el niño cruel con una lupa en una tarde de verano, quemando hormigas que caminan sobre el concreto de la acera, y por supuesto, nosotros somos las hormigas.

Toma por ejemplo una relación saludable de dos años. Una relación estable y edificante, tan buena como las mejores, sin embargo es una chispa en la oscuridad de mi cerebro, ésto no impidiendo que los 4 meses (o algo así) de la peor relación que haya podido un ser humano tener que pasar parezca una hoguera que tardó horas, horas y horas en ahogarse en su propia ambición de combustible para quemar.

Les aseguro, amigos lectores, que el mejor mes de mi vida (hasta el momento en que fueron escritas éstas líneas) no fué más largo que un día en la playa o un paseo al cine. Apenas me parece que lo que acaba de comenzar no hacen más de dos horas se acabe y me pregunto "de qué me perdí??" Y puede que sea que me esté poniendo lento, o padezca de Alzheimer a una edad anormalmente temprana, o que simplemente soy un maldito imbécil, pero la verdad es que apenas he escuchado el llamado a la mesa para almorzar y he encontrado sólo los platos vacíos con unos cuantos huesos.

El tiempo e relativo, sí, perfecto. Pero en su maldita relatividad tan extremista nos hace la vida una montaña rusa en la que el carrito son nuestras esperanzas, y las ruedas son nuestra salud mental, que se desgasta más rápido que Bill Gates en un triatlón; y te preguntas si el viaje realmente vale la pena. Porqué no aplicar los frenos y dejarlo así? No sé, pero mi cerebro primitivo y su terco sentido de preservación son muy insistentes y persuasivos, así que por ahora seguiré con algo de náuseas esperando que las curvas, montañas y caidas en picada pasen, aparezca una parte más o menos plana, o se acabe el ride. Sea lo que sea, apenas puedo esperar

jueves, 8 de noviembre de 2007

La Cultura de la Inexistencia

"she glides along silently, like a brownish ghost with an apron shroud"

"A mi me gusta más doña ___, porque no habla nunca!" dice un compañero de my trabajo anterior al referirse a la señora de limpieza que había sido reemplazada. Recientemente habían cambiado a ésta por una señora nueva que "por un engaño que le jugó un señor con su negocito" se había visto forzada a tomar ésta línea de trabajo. Era obvio que Doña María (por decir un nombre cualquiera) no estaba acostumbrada a su nuevo puesto y no había leído el Manual Invisible Para los Empleados de Mantenimiento y Servicio, y por considerar que era una persona igual que los demás, estaba en clara violación de sus principales reglas.

A Doña María le encantaba hablar. Te preguntaba cómo te iba, si te sentías bien, si querías más café... Sentía una necesidad de que su existencia fuese reconocida y de no ser solamente la que limpiaba y servía el café. Por supuesto, esto le ganó indisposición de más de uno de mis compañeros.

Y es que muchos de nosotros tratamos al personal de servicio de nuestras casas y oficinas como si no existieran. Aparentemente nos gusta pensar que nuestros pisos se limpian solos, nuestras comidas se cocinan solas y nuestras propiedades se cuidan ellas mismas. Me entristece la alegría con la que el vigilante de enfrente responde mis "buenos días", no por la felicidad en sí, sino porque demuestra las raras veces que los recibe.

Personalmente me parece más fascinante un vigilante o una señora de limpieza que un gerente. Lo más probable es que el gerente la tuviera easy y su familia le consiguiera el cargo o al menos le pagara los estudios. Seguramente no ha pasado hambre nunca en su vida ni tampoco sus hijos. Si alguno de ustedes ha limpiado un patio, recogido basura, cocinado para otra persona o simplemente estar pendiente de los deseos del otro sabe que aunque no hay que ir a la universidad para hacerlo, no es un trabajo fácil, y no se siente muy divertido. Ésta gente opta por una forma honrada de ganarse la vida y definitivamente hay maneras "más fáciles", por lo que los respeto profundamente.

Eliminemos la Cultura de la Inexistencia. Les propongo algo minúsculo y sencillo para ustedes, pero que puede hacer el día un poquito más brillante para esa gente que hace que nuestro mundo siga girando:
  • Darle los buenos días cuando llegas a la oficina o pasas frente a ellos
  • Recordar sus nombres y llamarlos por él, por lo menos los que ves casi a diario
  • "Por favor" y "gracias"
  • Mírenlos a la cara cuando les pidan algo
  • Pregúntenles cómo están ellos y los suyos de vez en cuando
Sólo se me ocurren esas pocas, pero estoy seguro que se les pueden ocurrir más.

"En el rocío de las pequeñas cosas, el corazón encuentra su mañana y toma su frescura" -Kahlil Gibran