martes, 26 de febrero de 2013

5 cosas que un entrenador malo no te dirá


La tarea de cambiar tu salud y apariencia puede ser bastante intimidante y compleja, por lo que usualmente buscamos de ayuda de un entrenador con conocimientos que para que nos dé información y nos guíe en el proceso. Lamentablemente la gran mayoría de entrenadores en los gimnasios no actúan con el interés del cliente en mente. Estas son sólo algunas de las cosas que personalmente he visto en los varios gimnasios que he frecuentado y que ningún entrenador malo te dirá:


1-Ganar una cantidad apreciable de músculo toma meses

Empiezas a levantar pesas, emocionado. A las dos semanas flexionas frente al espejo después de hacer bicep curls y wow, es increíble el progreso en tan poco tiempo! Lamento decirte que todo lo que puedes apreciar es sencillamente inflamación y sangre. Al aplicar un nuevo estrés al músculo este se inflama ligeramente, y al haber realizado una actividad con él recientemente este acumula más sangre de manera temporal (lo que se conoce usualmente como el pump

La adaptación muscular al estrés a través de hipertrofia es un proceso mucho más largo que unas semanas; toma meses y sólo se pueden ganar un par de libras de músculo al mes, en total y eso asumiendo que eres novato. El sistema nervioso, a falta de estímulo constante, es bastante ineficiente activando el músculo que ya tienes, por lo que el ejercicio simplemente hace que ese proceso de contraer las fibras musculares sea más eficiente. Un entrenador que realmente quiera que logres tus metas de manera duradera te va a informar para que entiendas que lo que buscas no se logra en 6 ó 12 semanas.

2-Cardio puede asistir la pérdida de grasa, pero no te dará la apariencia que quieres

La entrenadora de Zumba tiene el cuerpo que siempre has anhelado, así que te inscribes en las clases para lograrlo. Vas a todas las clases, cuidas lo que comes y efectivamente, pierdes algo de peso, pero sólo te ves flaco/a, no "tonificas" y piensas que es tu culpa.

El detalle que ellos no te dicen es que aparte de las clases casi todos hacen rutinas de pesas. Haciendo cardio solamente (asumiendo una dieta sensible) vas a perder grasa, pero prácticamente no ganarás masa muscular, un componente vital para verse en forma, por lo que tu apariencia no será lo que esperas. Algo que pasa mucho es que te echas la culpa, piensas que es la dieta, que es falta de dedicación y sigues yendo a las clases... Y pagando. Un entrenador responsable te dará una rutina que incluya pesas y cardio, si tus metas incluyen ganar masa muscular.

Tuve la experiencia de bajar de aprox. 215lbs a 168lbs solamente haciendo cardio y dieta y la verdad me sentí engañado, porque a ese peso esperaba resultados muy distintos. Cuando minimicé el cardio y empecé a entrenar para ganar fuerza (ni siquiera para ganar masa muscular) a pesar de llevar una dieta bastante relajada (léase: comiendo dulces y demás cosas ricas) A mis 188lbs estoy mucho más complacido. 

3-Si el programa no tiene un plan a largo plazo volverás a tu condición anterior

Si tu entrenador te ofrece un programa de X semanas, sin un plan a largo plazo para mantener lo que logres, casi seguro vas a pasarla como un yo-yo. Por obvio que parezca, mucha gente no piensa en esto y caen en el círculo vicioso de pagarle a un entrenador, terminar el programa, engordar de nuevo, repetir. De igual manera, si un entrenador no:
  • Conversa contigo para entender tus metas
  • Te pregunta por tus lesiones o historial médico en general
  • Te muestra un plan concreto y sólo te asigna ejercicios cada día que vas sin explicarte nada
Busca otro.

4-Los ejercicios en tu programa no son los mejores, pero son los más fáciles de enseñar

El squat libre (sentadilla... Qué nombre tan feo) es apodado "El Rey de los Ejercicios". Es extremadamente eficiente para el desarrollo muscular, coordinación, fuerza y trabaja músculos estabilizadores y secundarios. A pesar de ser superior en casi todos los aspectos, invariablemente llego al gimnasio y encuentro el squat rack vacío, pero la máquina de hack squats y el Smith Machine con gente esperando turno, junto a sus entrenadores. El deadlift (o peso muerto) es el otro ejercicio más eficiente que existe para ganar fuerza y masa muscular, basta ver la cantidad de músculos involucrados en el movimiento, pero nunca he visto a un entrenador recomendarlo. 

Lo que tienen en común esos y algunos otros ejercicios es que a pesar de ser muy eficientes, son más técnicos que las alternativas comunes. No estamos hablando de que hay que hacer un doctorado para ejecutarlos, pero requieren un poco más de esfuerzo y retroalimentación por parte del entrenador, por lo que hay un conflicto de intereses, al menos en la mente de los entrenadores mediocres.

5-La verdad es que no tengo idea de lo que estoy haciendo

Esta es probablemente la peor de todas. La gran mayoría de entrenadores no tienen educación formal de ningún tipo y más agravante aún, confían simplemente en anécdotas (fulano me dijo que eso funciona) para tomar decisiones. He estado en tres gimnasios en el último año, cuatro con uno que fui de visita, y en todos al menos un entrenador se me ha acercado a decirme que estoy haciendo el squat mal porque estoy bajando demasiado. Algunos me han dicho que me voy a arruinar las rodillas, otros la espalda (ambos totalmente falsos). Esto sin incluir la gente común que ha hecho lo mismo... Estamos hablando de entrenadores
El problema es que siempre han ido a entrenar en grupo, sin instruirse y refuerzan nociones equivocadas entre sí. Luego consiguen un trabajo "entrenando" y perpetúan todos los mitos y falsedades que aprendieron. 



En conclusión, no se dejen engañar. Como para todo lo demás en la vida, instrúyanse, lean, pregunten, duden. 


jueves, 12 de abril de 2012

Para Qué sirve un Monitor de Ritmo Cardíaco?

He estado adaptándome a una nueva rutina de ejercicio que incluye entrenamiento de resistencia y mi desempeño corriendo ha disminuido dramáticamente estas últimas tres semanas (aparte de los días de fiesta y las tormentas constantes). Aunque estoy progresando bastante en el gimnasio, correr siempre ha sido mi favorito y eso me ha desanimado un poco. Ayer, que tampoco pude correr nada, se me ocurrió a mi cuenta de Endomondo a ver cuánto he mejorado en un año y encontré dos sesiones considerablemente parecidas:

workouts

Ambas fueron en el mismo lugar y en días frescos (una en invierno luego del atardecer y la otra en un día lluvioso). Aunque mi corrida reciente califica como un easy run en este punto, me impactó mucho la diferencia del ritmo cardíaco (RC) entre ambas. En un año, aun corriendo 21 segundos por kilómetro más rápido, mi corazón va 13 latidos por minuto más lento. Pude apreciar mejor mi progreso con ese simple número y me sentí mejor.

La razón por la que el RC es inferior ahora es que al ejercitar el corazón tantas veces este se hace más fuerte y consecuentemente capaz de suplir el cuerpo de sangre con menor esfuerzo.

Ahora, cómo puedo saber mi RC si voy corriendo y obviamente no llevo mi pulso manualmente? Con un monitor. Un monitor de ritmo cardíaco (MRC) es un dispositivo te permite saber la cantidad de latidos que genera tu corazón para mantenerte funcionando. Hay diversos tipos de monitores, desde los que miden el pulso en las yemas de tus dedos al toque hasta los que utilizan la cámara de tu celular. La implementación más común, práctica y confiable para entrenamiento es utilizar un strap que colocas en el pecho y que transmite la información inalámbricamente a un receptor (por lo general un reloj). Este último método es el que uso. Saber el RC puede ayudar de varias maneras, como:

  • Determinar con precisión la intensidad del entrenamiento: No todos los kilómetros son iguales. Tu desempeño puede verse afectado por una gran cantidad de factores aparte de la distancia, como inclinación, composición de la superficie, temperatura, humedad y clima; aparte de tus niveles de alimentación, hidratación y descanso. Todos estos factores afectan tu desempeño, pero es muy difícil llevar control de todos. El RC te permite saber el nivel de esfuerzo directamente. Si esas dos sesiones fueran con días de diferencia podrían estar seguros que factores externos incidieron en el resultado.
  • Entrenar en zonas cardíacas particulares: Existen distintas zonas cardíacas y los tipos de ejercicios de los que he hablado anteriormente atacan zonas distintas. Sabiendo en qué zona están les ayudará a entrenar de una manera enfocada, haciendo ajustes de acuerdo a los resultados. De hecho, varios programas funcionan utilizando estas zonas en vez de velocidades fijas, ya que se adaptan mucho mejor al nivel de cada persona.
  • Detectar anomalías con tiempo: En algunas ocasiones, especialmente en verano me he sentido algo mareado o extremadamente fatigado aún sin salirme de la rutina. Cuando veo mi Garmin mi corazón está hasta un ~20% por encima de lo que esperaría para el nivel de esfuerzo. Inmediatamente reduzco la velocidad y usualmente lo dejo ahí por el día. Es muy importante empujar, esforzarse, pero hacerlo de la manera más inteligente que sea posible.

Esto lo pueden hacer hasta con un MRC de menos de US$50 y llevar anotaciones, al menos como una variable a considerar para planificar entrenamientos futuros. Recomiendo el Garmin, pero hay alternativas decentes por ahí. Si han probado algún otro compartan sus impresiones!

domingo, 8 de abril de 2012

Ocho Meses (O Por Qué las Discotecas Siempre Están Llenas)

Hoy cumplimos ocho meses. No es mucho en el gran esquema de las cosas, pero por mi naturaleza esta fecha arbitraria fácilmente me ha invitado a la contemplación del tiempo que contiene. En mi análisis no he podido evitar notar que el número de peleas serias que hemos tenido es cero. El número de desacuerdos que han tardado más de una hora en resolverse es cero. El número de veces que hemos conscientemente dañado al otro es cero.


Esto no es tan asombroso de por sí, con apatía controlada y un toque de actuación se alcanzaría el mismo resultado, pero en todo este tiempo hemos sido nosotros mismos. Yo, con toda mi humanidad a rastras y ella queriéndome así. Ambos entendemos que nuestras imperfecciones matizan el todo que nos enamoró y lo elevan hasta lo sublime; nos convierten en una artesanía resultado de veintitantos años en el horno de la existencia, completos pero listos para ser más.


Quizás lo más difícil de entender es que todas esas cosas que me han aislado toda mi vida, que han convertido cada relación anterior en un armisticio (Yo hago algo que odio si tú haces algo que odias) son precisamente las cosas que ella más quiere en mí. Me he dado cuenta que la mayoría de nosotros estamos convencidos de que nadie que esté bien de la cabeza nos va a querer exactamente como somos. Por eso hay que pretender, "perdonar" y comprometer lo que somos... Todo sea por sentir en las papilas el dulce del contacto físico y llamarle "amor". Lo que sea por retrasar la inevitable soledad.


De esta manera se ha propagado una de las más soberanas estupideces: "polos opuestos se atraen". Si estás con alguien que es totalmente ajeno a tus intereses, a tus deseos, a lo que esperas de la vida, en realidad te sorprende que peleen por cada tontería? Propongo que se cambie la frase a "polos opuestos se soportan mientras el interés sexual o las ventajas sociales persistan para ambos", pero dudo que sea igual de pegajosa. El amor se ha vuelto una carrera de fondo, un juego de charadas en el que las parejas compiten a ver quién parece más feliz en Twitter y Facebook.


Y me parece a mí que es por esto que las parejas abarrotan las discotecas. Un lugar oscuro y con mucho ruido, donde se puede pretender convivir sin tener que hablarse. Sin tener que soportarse. Un lugar donde pueden ocultar con alcohol y escotes la debilidad del nexo que los une. Luego van al motel, tienen sexo y se despiden, convencidos de que pasaron una noche completa compartiendo juntos. En más de una ocasión me he sentado con mi novia a ver televisión, empezamos a hablar y un par de horas más tarde nos damos cuenta que ni siquiera la hemos encendido. Y sonreímos.

lunes, 26 de marzo de 2012

Animal

El animal que sólo tú conoces se pasea detrás de barras hechas de distancia. Este animal de dientes hambrientos de marcas y lengua sedienta de tus caderas. Lo siento mirar a través de mis ojos, tensando las garras y esperando que quieras saciar tu sed con mis labios. Acechando, con una ansiedad que convierte en milagro cada día que pasa sin poder comer de ti.
Pienso en este animal y me pregunto, de dónde ha venido? Ha estado aquí todo el tiempo? Rebusco y me doy cuenta que sí. Ha cazado antes, pero siempre por pura naturaleza. Ha hundido sus colmillos en más de una presa de mirada vacía y personalidad para combinar. Pero ahora, sabiéndote suya, sabiéndose capaz de perseguirte a ti entre todas, cruzando por los campos donde las palabras e ideas enredan a muchos, triunfar y obtener tu sumisión carnal a través de lo verbal y etéreo... Ahora siente la satisfacción de consumir un alma igual a la suya, un cuerpo que suplica por el juego mortal del depredador y presa.
Y aquí esperamos. Esperamos hasta que podamos perseguirte entre las ondas de las sábanas de aquél lugar tan nuestro.

jueves, 22 de marzo de 2012

Anuncio de Pearl Izumi: Ofensivo o Sincero?

Hoy me topé con este anuncio de una marca de élite de zapatos de correr, Pearl Izumi y quise compartirlo con ustedes, junto con un comentario. El texto dice:

No somos trotadores

En Pearl Izumi no trotamos. Corremos. Y creemos que eso importa. La cosa es, que correr está en peligro de extinción. Puede que encuentres esto difícil de creer. Después de todo, el número de inscripciones en el 10K de tu localidad seguro ha ido aumentando, y cada sábado el parque está lleno de personas campantes en sus trainers nuevos, tratando de cultivar su chi o algo así. Desafortunadamente, pocos si es que alguno de ellos está corriendo. Están trotando, un movimiento de las piernas a media gana  que tienen tanto que ver con correr como jugar boliche. Y con todo el trote que hay por ahí afuera, los corredores están perdiendo el alma de su deporte. Un deporte que empezó con nuestros ancestros atrapando la cena y que continúa hasta el día de hoy siendo depredador en su centro. Los trotadores son presa. Los corredores son cazadores. Si perteneces al último grupo, alégrate del hecho de que permaneces firmemente en la cima de la cadena alimenticia de la locomoción bípeda. Y corre como un animal.

Pienso que el anuncio tiene razón. A medias. No hay ninguna pena en trotar o hasta caminar, antes de correr todos empezamos por ahí, aparte de mucha gente tiene problemas de salud y demás que les impiden hacer más de ahí. Para los primeros y los últimos mis respetos y para ellos comparto mis humildes conocimientos en este blog.

Las personas que no respeto y a las que a mi entender realmente critica el anuncio son las que trotan dos kilómetros tres veces a la semana todas las semanas, y ni se les ocurre pensar en aumentar su distancia o velocidad. Básicamente los que se declaran tan desprovistos de voluntad o capacidad de superación que repiten lo mismo todos los días, incapaces de salir de su zona de confort.

Recuerdo personas que me miraban con cierto desprecio cuando, en considerable sobrepeso, empecé a trotar 2.2Kms y ellos ya hacían 6.6Kms. Hoy los veo en el lugar donde corro, haciendo los mismos 6.6Kms a la misma velocidad mientras yo hago 22Kms.

Respeto menos aún a los que se quejan de su pobre condición física (todos los hemos visto en Twitter y Facebook), empiezan a trotar, se inscriben en el gimnasio y las primeras dos semanas vemos que actualizan sus estados… Para luego dejarlo y volver a lo mismo. Estos sí son “las presas” de las que debería hablar el anuncio. Los luchadores que día a día dan lo mejor de sí, aún sea trotando, tienen igual mérito que alguien que lo hace corriendo.

Es curioso que el anuncio haga alusión a la relación presa/cazador, porque siempre me siento como un animal cazando cuando estoy entrenando duro. Nunca siento que estoy corriendo de algo, siento que estoy persiguiendo algo. Y tú, sientes que eres presa o cazador?

miércoles, 21 de marzo de 2012

Los 5 Tipos de Corredor que Todos Detestan

Correr es un pasatiempo muy relajante y liberador. Te permite andar al aire libre en un tiempo sin teléfonos, sin familia, trabajo… Tiempo sólo para ti. Claro, como usualmente corremos en parques, pistas y universidades nuestra privacidad es muchas veces más imaginada que real; no hay problema con eso, excepto que como en todos los otros lugares siempre hay gente especial. Estas personas parecen miembros de La Legión del Mal y parecen hacer un especial esfuerzo en complicarle la existencia a los demás. Aquí les traigo una pequeña lista de los cinco más comunes:

  • El lanzacohetes: Este es el que convierte la pista en una zona de guerra, disparando escupitajos, sudor escurrido y catarro sin discreción alguna. Bien puedes ir a pasarle y te toca un “momento Matrix” esquivando uno de sus salvos. Solución: Si necesitas escupir o sacudir tu nariz, siempre, siempre mira antes de hacerlo.

  • Los tres chicos del paseo: Los que van en grupos de tres o en pareja a caminar, uno al lado del otro y se quedan exactamente igual esperando a que tú te tires a la calle porque ellos no quieren moverse. Es genial ejercitarse acompañado de amigos, pero cuando se topen con personas en vía contraria pónganse uno detrás del otro o si la vía lo permite en fila doble; no hay necesidad de arriesgar el bienestar de los demás por usted no querer moverse. Solución: A veces corro con amigos y simplemente uno de los dos dice “yo” y toma la delantera. Hay que dar espacio a los demás.
  • La pared: El 85% de estos son mujeres. Similares al grupo anterior, se cruzan en tu camino e ignoran totalmente cualquier señal o aviso para que se hagan a un lado, esperando que seas tú el que se tire a la calle o a la grama; o quizá que simplemente te detengas para dejarlas pasar. Es irónico que personas que van supuestamente a ejercitarse sean tan increíblemente perezosas. Solución: Deja de ser desconsiderada, tome su derecha!

  • El ninja: Estos son los que van a correr de noche, vestidos totalmente de negro, para después quejarse de que un carro estuvo a punto de hacerlo candidato a un Premio Darwin o que alguien choca un hombro por no haberlo visto. Solución: si corres de noche usa ropa de colores claros o brillantes. Si prefieres usa reflectores o un chaleco, pero no corras con ropa poco visible si no quieres ser arrollado.

  • El Rayos X: Siempre hay damas que frecuentan los mismos lugares de ejercicio que uno y a veces pueden ser atractivas, por lo que siempre hay un tipo que se las come con los ojos. Esto es bastante incómodo y no las hace sentir bienvenidas. Me imagino que más de una ha dejado de ir a caminar por estos tipos. Las mujeres no están libre de pecado, a veces uso shorts de compresión y me pasa lo mismo. Solución: Si te gusta una chica, sé cortés y respetuoso, háblale sin comértela con los ojos… O al menos disimula.

  • Bonus – El Lento-Rápido: No sé cómo se me quedaba este, si es el que más detesto de todos. Vas a una velocidad determinada, haciendo tu entrenamiento y poco a poco alcanzas a alguien que iba delante pero más lento. Tratas de pasarle y al darse cuenta acelera y se mantiene delante, sólo para volver a reducir el paso unos segundos más adelante. Tratas de pasarle de nuevo y vuelve y lo hace. Simplemente quiere ir delante de ti, pero sin ir más rápido que tú. Solución: Respeta a los demás y conoce tu nivel. Siempre hay personas más rápidas y más lentas que tú; si quieres motivarte y competir en tu mente con otro corredor, déjalo pasar y síguelo a una distancia prudente, sin que se sienta presionado o incómodo por tu presencia. También puedes preguntar si puedes acompañarlo a su paso y probablemente acabes con un nuevo amigo, como me ha pasado.
  • Al final todo se resume en mantener un nivel adecuado de respeto. Es importante entender que los demás tienen derechos igual que nosotros, particularmente si es un lugar público, por lo que hay que tratar de mantener la armonía y permitir que todos podamos disfrutar de nuestro pasatiempo.

martes, 13 de marzo de 2012

Dejando Android: una semana con Windows Phone



He sido usuario de Android desde hace dos años. Siendo nerdo curioso me encantó lo abierto que es el sistema operativo y mis amigos siempre se burlaban de mi cambio de ROMs casi compulsivo. Siempre tenía cosas nuevas para probar y creo que las probé todas.

Esto fue divertido por un tiempo, hasta que más y más lo que quería era un teléfono rápido y que resolviera mis necesidades. Mientras la emoción de los ROMs desvanecía empecé a notar la lentitud y torpeza del sistema. Veía cómo amigos hasta con un iPhone 3GS hacían las cosas de una manera más elegante y rápida y empezó mi desencanto.

Pero había un inconveniente. Aunque lo consideré varias veces, no quería un iPhone. Comprendo la razón de su rigidez en cuanto a los paradigmas de diseño y demás, pero sencillamente no me gusta y no había mucho qué hacer, así que me resigné a quedarme como un náufrago en la isla androide. Quizás eventualmente comprar un teléfono más poderoso que amortiguara la miseria.

En esos días tenía un curso de Microsoft y conocí un usuario de Windows Phone 7.5, que tiene un Focus. Me da curiosidad el aparato y le digo que me dé un demo de lo que hace. Lo primero que noto es que él no para de hablar en un flujo natural mientras me muestra aplicaciones y funciones, el teléfono respondiendo a cada orden casi instantáneamente. Eso me dio una envidia mortal y para acabar el cuento, tengo una semana con un Focus. En esta semana redacté una lista de lo que me gusta y lo que no me gusta de Windows Phone viniendo de Android (bueno notar que el Focus y el Captivate son virtualmente lo mismo en lo referente a hardware, así que la comparación es tan pareja como podría ser):

Me gusta:

  • Extremadamente rápido. Esa promoción de Smoked by Windows Phone es mucho más que una artimaña mercadológica. Es asombroso que yo pueda tomar una foto más rápido que mi amigo con un Galaxy S II (un dispositivo con el doble de potencia en hardware), o hacer una llamada a cualquier contacto en pocos segundos.
  • Diseño es muy atractivo y bien estructurado. Los tiles, un híbrido de los íconos y widgets, funcionan espléndidamente. Con sólo un vistazo a tu home screen tienes una buena idea de lo que está pasando. Entras a el tile de Me y puedes ver todo lo que te han enviado tus amigos. De igual manera si entras a cualquier contacto puedes ver todo lo que pasa con esa persona; Facebook, Twitter, emails, sms, llamadas, imágenes publicadas… Todo ordenado de manera cronológica. Una delicia.
  • El teclado es virtualmente perfecto. Muy superior aún al de ICS que aunque no es malo, más temprano que tarde me causaba frustración.
  • La batería dura varias veces más que en un Galaxy. Normalmente he obtenido más de 12 horas, aún con uso continuo tomando fotos, navegando en 3G y demás. En el Captivate usándolo igual conseguía a duras penas 8 horas.
  • Animaciones fluídas y sin pestañeos de ningún tipo, aún con apps en el background. He visto pocos instantes de skipping, aun cuando estoy tratando de abusar.
  • Contrapartes de apps se ven mucho mejor aquí que en Android. Miren esta imagen de Foursquare en Android y en Windows Phone. Miren esta de IMDB en Android y en Windows Phone. Apariencia bien estilizada y consistente, todo está en los mismos lugares y no parece un Frankenstein de diseño, más en casa en Windows XP que en un teléfono en el 2012.
  • Office gratis. O sea, no sólo es gratis, es impresionantemente funcional y eficaz. Se conecta a SkyDrive y te permite compartir tus documentos. Es una excelente experiencia, especialmente si andas en la calle y debes modificar cualquier documento para enviarlo a un cliente o compañero de universidad.
  • Botón de cámara dedicado. Tan simple función y tan útil.
  • El GPS funciona mucho mejor que en el Galaxy y el Vibrant. Aún bajo techo obtengo un lock en segundos. Casi nunca usaba el GPS por lo tedioso que era. Me molestaba que el Blackberry Curve del trabajo que ni GPS tiene me dejaba hacer check-in en Foursquare más rápido que el Captivate.
  • No hay basura del fabricante virtualmente. O sea, a diferencia de mis tres Android no tuve que instalar un ROM porque no soportaba las “mejoras” del fabricante. Samsung no tiene Touchwiz ni HTC tiene Sense; la experiencia es uniforme en todas las plataformas y para actualizar se hace mucho más simple.
  • Claro, no todo es color rosa. Windows Phone es una plataforma relativamente nueva y aún tiene cosas que mejorar y agregar. Entre las cosas que no me gustaron:

    No me gusta:

      1. Cuando abres una aplicación de la que tienes notificaciones desde los tiles se abre desde cero aunque estuviera abierta, pero si la abres desde el multi-tasker abre en la ventana en el estado que la dejaste (bastante estúpido). Asumo que esto es un bug, pero es casi imperdonable.
      2. Bug del teclado en Español, si la palabra tiene por error una “ñ” corta hasta la ñ y deja todo lo anterior, ella incluída. Ejemplo: “paña”, si lo corrijo como “pala” el resultado es “PañPala”.
      3. No hay aviso de notificaciones en el lock screen, con excepción de los correos. las demás aparecen momentáneamente. A Android le luce porque tiene el pull-down en la parte de arriba que también los muestra (igual que iOS lo tiene ahora también).
      4. Pocas apps, aunque la verdad hasta ahora sólo extraño GTalk, ya que el app que hay disponible deja mucho que desear (supuestamente en el próximo update traerá integración).
      5. Ya que tiene un “messaging” tile debería integrar todas las apps de mensajería en ese solo. Sería bueno tener Whatsapp, GChat y demás en un sólo lugar, como ocurre con lo demás en el OS.
      6. No se pueden tomar screenshots a menos que no tengas developer unlock, por eso no puse imágenes de mi teléfono.

    En resumen, estoy muy contento con el cambio hasta ahora. Este teléfono me permite realizar mis actividades cotidianas más rápido y fácil que Android, por mucho. Si estás considerando un Galaxy S o Galaxy SII te insto a considerar los aparatos con este sistema operativo.